Estudio y práctica de esta herramienta para que se implemente en la defensa de los derechos humanos con una gran versatilidad que supera por mucho su empleo en el ámbito penal, ya que permiten comprender la violencia el contexto que permea los eventos violatorios de derechos, como prácticas que se producen en el marco de patrones sociales y culturales. En atención a esto son de utilidad tanto en procesos de litigio en el ámbito nacional como en tribunales internacionales.
Se abordan desde la óptica de que pueden cumplir con tres funciones: contribuir a la defensa de las víctimas; ampliar la comprensión de las violencias y aportar elementos para la comprensión del significado del daño. Esto último se elabora a través del reconocimiento de las violaciones a los derechos de las víctimas y su sufrimiento, es decir, un peritaje social puede contribuir a la producción de la “verdad” desde las víctimas.